COLOMBIA SCUBA

viernes, noviembre 06, 2009

Buceando en Blue Wall - San Andrés Isla


Blue Wall es probablemente el sitio de buceo más popular de la Isla de San Andrés, y estamos hablando de un lugar que posee al menos dos docenas de sitios de buceo excelentes. Ya que he estado en esta isla muchas veces, quizás esta era la tercera vez que buceaba allí. Sin embargo este sitio de buceo estaba irreconocible. La noche anterior una tormenta eléctrica había sacudido toda el área, la visibilidad no era muy buena -comparada con mis experiencias de buceo previas-, y experimenté el famoso síndrome de la narcosis de nitrógeno.

¿Cómo lo sé? Buena pregunta. Si usted es un buzo certificado, sabrá de qué estoy hablando. Pero mientras los manuales de buceo tratan de explicarnos de una manera muy inespecífica que usted podría actuar de manera extraña, u observar un comportamiento extraño en otros, y que varía desde cosas locas y extrañas a acciones peligrosas debajo del agua, la cuestión es que nosotros como humanos, podemos actuar de manera misteriosa sin necesidad de estar bajo un estado "narcótico". Un buzo no es nada más que un ser humano después de todo, y actuar de manera loca -o pensar de manera loca como fue mi caso-, no implica necesariamente que se está bajo la influencia de algún estímulo externo, o como en este caso, bajo la influencia de la narcosis de nitrógeno.


Lo que pasó exactamente fue que a medida que iba más profundo, súbitamente empecé a pensar sobre la muerte. De repente me obsesioné con este tema sin ninguna razón aparente, e incluso llegué a pensar que me moriría en cualquier momento, y me dio pánico. ¿Qué hice? Créanlo o no, seguí el método más simple. Parar, respirar hondo (que es un paso que debería incluirse en los manuales de buceo), pensé y actué. ¿Cómo actué? Fácil. Seguí buceando de un modo relajado, y ascendí un poco, pero no de inmediato, pues estaba buceando entre unas cuevas abiertas, de manera que ascender de inmediato no era una opción viable.

¿Quién se dio cuenta del hecho además de mí mismo? Nadie. Les conté a mis compañeros de buceo después de haber salido a la superficie de nuevo. Actuar de manera tranquila a veces requiere engañar a la propia mente de uno. Eso fue lo que hice. Tal vez uno no pueda evitar algunos peligros en la vida, pero usted puede superarlos porque después de todo, cualquier pensamiento negativo que le llega a uno de manera "pasiva", puede ser controlado mediante otros pensamientos positivos de manera "activa". Y obviamente adoro bucear, de manera que la belleza de este lugar de buceo, y más importantemente, el hecho de que he vivido de manera muy feliz estos últimos años, me dieron suficientes razones para armarme de valor.

Y finalmente, el aspecto práctico del buceo nunca debería olvidarse. Seguir las reglas que usted aprendió -espero-, nunca bucear solo, tener una buena salud física y mental, nunca parar de aprender -tomar más cursos de buceo como el de Buzo Avanzado, Buzo de Rescate, especialidades de buceo, etc.-, y no dejar de bucear si a usted realmente le gusta este deporte. Tengo la intuición que me dice que nada en la vida supera a la experiencia. Y de todas las anteriores recomendaciones, la última es la que se refiere a ésta. Podría salvarle la vida. Y no lo olvide, después de bucear, lo único que debe dejar atrás son las burbujas. Espero que disfruten de mi film. Sinceramente, Thilo.


Por favor nótese que las fotos y videos son de mi autoría, y están bajo una Licencia de Creative Commons, que es la que se especifica más abajo en la columna de la derecha.

lunes, noviembre 02, 2009

Buceando en El Trono - San Andrés Isla

Quizás este sea otro lugar ideal para el entrenamiento o una primera experiencia de buceo en San Andrés Isla. Al estar tan cerca de la línea costera, en El Trono hay que lidiar con las corrientes intermitentes provenientes de la fuerza de las olas que moldean el fondo arenoso del lugar y rompen a medio kilómetro del mismo. Pero dejemos que sea el video el que nos muestre este bello lugar. Que lo disfruten. Thilo

jueves, octubre 29, 2009

Buceando en Bajo Bonito - San Andrés Isla


A veces la belleza y el peligro están entremezclados entre sí de maneras extrañas. La crónica de hoy se desarrolla en un lugar de buceo de San Andrés Isla llamado Bajo Bonito. Si usted mira mi video al final de este artículo, quizás piense que este buceo fue todo relajación y disfrute, y quizás tenga razón. Pero aún cuando todo parece muy normal, el peligro podría estar presente.

De cualquier manera, dos cosas importantes ocurrieron durante este buceo que merecen ser analizadas. Digamos que haré un informe final de esta experiencia de buceo SCUBA. Primero que todo, al puro final de nuestra actividad nos encontramos con lo inesperado. Se trataba de una pareja de bellos peces conocidos como el pez léon común o el pez diablo de fuego (Pterois miles), y cuyas aletas y espinas son muy venenosas y pueden ser peligrosas para los seres humanos.


Pero más interesante aún, este pez no pertenece al Mar Caribe, sino que viene del Océano Pacífico asiático. De manera que no tiene enemigos naturales aquí, y de acuerdo a biólogos marinos de la Universidad de Costa Rica estas especies podrían acabar con el 80% de la población local de un arrecife dado en esta zona, ya que los peces locales no reconocen a esta especie como sus enemigos, y estos predadores son capaces de engullir un pez del mismo tamaño de ellos en menos de un minuto.

Ahora mismo este pez se ha convertido en un problema para el equilibrio ecológico en Costa Rica, y en todo el Mar Caribe, incluyendo a San Andrés (Colombia). Todavía hay una discusión taxonómica de si se trata verdaderamente de la especie del Pez León Común, o del Pez León Rojo (Pterois volitans), ya que son muy similares. Sin embargo, basado en las imágenes y datos de ambos disponibles en la Internet, yo diría que las espinas dorsales ilustradas en estas fotografías se relacionan con las del Pez León Común. De cualquier manera, nunca toque un Pez León, sus espinas y aletas tienen un veneno muy peligroso.


El segundo peligro vino de nuestra falta de concentración. Mientras que los tanques de buceo todavía contenían suficiente aire, éste era nuestro segundo buceo consecutivo. Como es usual, el primer buceo fue a una profundidad de unos 35 metros, mientas qué éste pez lo hallamos a una profundidad de de unos 28 metros. Después de tomar una extensa serie de videoclips y fotografías con y sin flash: ¡Me di cuenta de que mi computador de buceo estaba programando una parada de seguridad no-descompresiva de 20 minutos a 3 metros de profundidad!

Entonces mientras esta experiencia de buceo pudiere parecer una muy relajada según el video, la verdad es que fui afortunado de que ya sabía que este pez era peligroso, aunque nunca he estado en el Pacífico asiático. De hecho lo supe porque lo vi alguna vez en una película de James Bond, la que se llama La espía que me amó. Y fui afortunado de que mi computador de buceo hiciera un par de cosas por mi ese día. Pero, ¿qué hubiera pasado si hubiera estado buceando de acuerdo a las tablas de buceo no-descompresivo mucho más conservadoras?

Evité una intoxicación por parte de una especie marina peligrosa, y evité la enfermedad descompresiva. Pero lo mínimo que podía hacer después de todo esto es un buen debriefing. Finalmente, ¿cómo llegó este pez hasta aquí? Bueno, eso depende. Si es un Pez León Común -como yo lo sugerí-, vino nadando varios miles de millas desde el Océano Pacífico, pero si se trata del Pez León Rojo, entonces la historia es que en 1992 el Huracán Andrew destruyó un acuario local en alguna parte de la Florida, liberando esta especie en el Océano Atlántico y el Mar Caribe. Misterioso, ¿o no? Espero que disfruten mi filme sobre esta experiencia mía de buceo. Thilo